Francisco Amador

Crónica subjetiva de una noche agridulce

por 26 de enero de 2013, 570 visitas
La Asociación de la Prensa de Sevilla entrega los XXI premios de la comunicación.
Ayer fue el día San Francisco de Sales, patrón de los periodistas, y coincidiendo con tan insigne fecha la Asociación de la Prensa de Sevilla rindió merecido homenaje a un ramillete de profesionales de la comunicación, de carreras dispares: unos de pluma y papel y otros de teclado electrónico y nube. Mención de honor a Julio Cuesta, Ricardo Ríos (bético y del Baratillo, del que aprendí que era un Mupi) y mi admirado Antonio Ramos (primero reportero y luego lo demás). Javier Padilla ganó el XXI premio de la Comunicación, emprendedor en el periodismo digital y creador de numerosos portales web en Sevilla y el resto del país.  También hubo tres menciones especiales, que anunció la calidad voz de Esther Martín: Sevilla Directo, Sevilla Report y, los causantes de que anoche yo estuviera presente, Sevilla Actualidad, medio digital independiente en el más amplio sentido de la palabra.

Sevilla Actualidad no depende de ningún inversor, tampoco de partidos políticos ni de los intereses económicos dominantes. Si hay que poner en la Facultad de Comunicación de Sevilla un ejemplo de periodismo y periodistas alternativos e independientes, no hay más que buscar en los expedientes de los dos últimos años e incluso en aquellos que aun no se han cerrado. Christopher Rivas, Antonio Campos, Alejandro Balbuena, Candela Vázquez, Juan Carlos Romero y Alejandro Copete forman un tándem de buen periodismo, actual, sí, pero también del profundo, del artesano, del que los grandes medios reniegan con sus Eres, porque no le interesa al gran público, pero que Sevilla Actualidad pone en valor cada día con sus miles de visitas.

Del acto me quedo con las palabras del presidente de los periodistas sevillanos, Rafael Rodríguez, que hizo un alegato en defensa de la profesión, un relato hiperrealista de la situación crítica de este viejo oficio de contar cosas. No sé arrugó a la hora de criticar a los políticos y sus televisiones públicas, con José Antonio Griñán, presidente de la Junta de Andalucía, y Juan Ignacio Zoido, alcalde de Sevilla, allí presentes. Del discurso de estos, mejor pasar de largo, lleno de tópicos y frases hechas que parecían sacadas de Wikipedia, o una búsqueda rápida de Google, y que ni ellos mismos se creían, porque la RTVA que pagamos todos carece de pluralidad informativa y, a pesar del buen número de profesionales que aglutina, la calidad deja que desear. Y también porque Giralda Televisión, la de los que contribuyen con sus impuestos en Sevilla, es más un canal temático de rancias costumbres que otra cosa, además de haber sufrido un importante número de despidos no hace mucho. ¡Vaya jeta!

Tras los actos protocolarios llegó el ágape en el que tuve ocasión de charlar con compañeros de lo bien y lo mal que nos va, de las pocas o ningunas oportunidades que tenemos los periodistas de hoy, además de la oportunidad de saludar a antiguos profesores e incluso bromear con algún político. Brotaba el desaliento, en forma de comentarios, en los corros que se formaban en el patio de la Fundación Cajasol. Aquello parecía más una terapia de grupo que un encuentro de periodistas. El comentario más extendido entre los jóvenes fue “cuándo podremos vivir de esto” y el de aquellos que atesoran algo más de experiencia en este mundo pues “que nos coja confesados” o “dónde voy a encontrar yo trabajo a mi edad”.  Si, tras la construcción, el periodismo es el segundo sector más afectado por la crisis, la profesión tiene la obligación moral de abrir un debate. La Asociación de la Prensa, con buen criterio, parece apostar por abrirlo en busca de un futuro mejor para los comunicadores.

Al final la alegría de reencontrar a viejos compañeros, conocer colegas de profesión y sentir el apoyo de una institución, como es la de la Prensa, hace algo más dulce el trago agrio del paro y edulcora la sensación de inutilidad con la que uno se levanta cada mañana para calentar la lista del desempleo.

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